Casa de la Cultura San Bernardo

El término vernáculo o vermicular se deriva del latín, de “vernaculus”, que significa “doméstico, nativo, indígena”, de esta traducción etimológica se entiende que la arquitectura vernácula es aquella que a través de sus sistemas constructivos y materiales utilizados en ella, entrega un testimonio de la cultura popular existente. Se destaca que esta clase de construcciones  carece de recursos tecnológicos y de estudios formales por lo que su edificación  se logra a través de la  aplicación de conocimientos ancestrales basados en la observación y en conclusiones perceptivas por lo que poseen un correlato con el medio y las materias primas utilizadas. Estas construcciones se proyectan en consecuencia de las condiciones geográficas, climáticas e incluso socioculturales de un determinado territorio por lo que el resultado es totalmente diferente según las características de la región y lugar del planeta.

En el extremo ártico de nuestro planeta con temperaturas habituales que llegan a los -40°  por lo que el hombre poblador debió encontrar la forma de refugiarse, así nacieron los conocidos iglús, que son estructuras sólidas que funcionan principalmente por compresión de bloques hechos de hielo, logrando una temperatura interior de 16° ya que funciona como aislante térmico  además las entradas a estos hogares son altamente estratégicos ya que al estar la puerta hecha más baja que el resto de la construcción evita el paso del viento lo que permite mantener el calor  dentro del espacio.

En un panorama  distinto las condiciones climáticas como africana específicamente Camerún nos encontramos con las viviendas Musgum (Tolek en su idioma nativo) las cuales consisten en cúpulas de tierra comprimida hecha  sin moldes,  su fachada  texturada. funciona como sistema de drenaje del agua y permite trepar a sus habitantes para la mantención de las casas que en su parte superior tiene una abertura para permitir la circulación del aire dentro del espacio habitado. Estas estructuras  se resisten ya que los muros más gruesos se ubican en la base (generando aislamiento térmico del calor y libreando bajísimos niveles de CO2) y los más delgados en la parte superior, asegurando su resistencia estructural.

En nuestro país, es necesario alejarse de las grandes metrópolis, ya que la industrialización es inminente, al retirarse hacia la periferia en sectores que carecen de urbanización nos encontramos con construcciones como la Casa de la cultura de San Bernardo, construcción que a pesar de sus restauraciones conserva características vernáculas, por ejemplo: tener fundaciones de piedra canteada provenientes del cerro Chena que se encuentra a una corta distancia, de ahí también proviene la arcilla utilizada para las tejas musleras  que protegen el techo, las vigas, cerchas y pilares están hechas de maderas de árboles existentes en el sector,  y los muros son de adobe lo que permite una aislación térmica dentro de la casa, la introducción de especies arbóreas europeas y la creación de piletas interiores nos entrega un microclima en el exterior de la residencia. El espectro lumínico que penetra a través de los vitrales logra la iluminación interior y se desliga hasta cierto punto de la energía eléctrica.

Integrantes: Javiera Valero, Sofía Zagal y Mariana Zuluaga.

Ensayo Complementario.

Láminas  Complementario.

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